3 Claves para un proceso de formación exitoso

Para que un proceso de formación se ajuste con precisión a las necesidades e intereses de la organización, debe cumplir con tres claves que generarán un impacto positivo en el colaborador a nivel laboral y personal que, a su vez, representará una ventaja competitiva para la entidad y aprovechará de la mejor manera los recursos humanos.  

CONECTAR

Los programas de formación están dirigidos a las personas por eso la importancia de conectar con ellas, así como entender las necesidades reales de la organización. Éstas pueden ser: desarrollar una habilidad clave, incrementar ventas, combatir una conducta o una mala práctica, alta rotación, las transiciones entre otros.  Conectar con las personas es abrir la puerta del cambio. 

Una conexión genuina permite comprender a cabalidad los objetivos de NEGOCIO y así elaborar un plan de acción y una correcta ejecución del programa.  

COMPROMETER

Una vez las personas entienden lo que tienen que hacer y cómo esto los beneficiará en distintos aspectos, es más fácil lograr que se comprometan con las acciones claves que impulsarán su desempeño y acercarán a la organización a cumplir sus objetivos. El compromiso transforma le ejecución automática de tareas diarias a comportamientos que generan impacto. 

Pero, el compromiso es por parte y parte, quien forma a los equipos también debe comprometerse con el proceso para generar credibilidad y que los resultados sean duraderos.

CUMPLIR

Un proceso exitoso cumple con las metas y los objetivos planteados. Debe haber un cambio notorio en las actitudes, capacidades o conocimientos que se buscan transformar. Para ir más allá, lo ideal sería que su aplicación pase a ser un hábito productivo y que el programa cumpla con lo planeado. Por eso, es fundamental definir los indicadores de medición, el objetivo que el negocio que lograr, lo que las personas pueden hacer mejor y necesitan aprender para lograr explotar su potencial, desde el principio. 

Con nuestro Modelo SPIRA nos aseguramos de cumplir las tres claves. Nos centramos en nuestro cliente y a través de un largo proceso de comprensión del contexto buscamos conectar con ellos. Comprendemos lo que necesitan y lo que hacen sus colaboradores. Recalcamos el valor que tiene el proceso de formación para que ellos se comprometan. También nosotros hacemos un compromiso, el cual consiste en generar hábitos productivos para conseguir procesos de formación que cumplan con lo esperado. Garantizamos que nuestros programas generan resultados por medio de los indicadores de aprendizaje, impacto, satisfacción y financieros. 

Con estas tres claves el proceso de formación va mucho más allá de lo esperado. Por eso es que en  SPIRA no capacitamos, generamos hábitos productivos para aumentar el desempeño de las personas y los resultados de las organizaciones.  

Conoce más aquí: www.spira.co

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